THE BATTLE OF THE SPEEDS
A medida que la música popular norteamericana crecía e iba llegando cada día a más público, la industria discográfica avanzaba a pasos agigantados, tanto en el soporte, como en la reproducción y distribución.
A finales del siglo XIX aquel soporte, el disco, vio como los antiguos materiales eran reemplazados por el shellac, una resina obtenida de las secrecciones de un insecto asiático llamado gusano de la laca. En 1898 comenzaba en Hannover, Alemania, la producción en serie de los discos de shellac, utilizados hasta bien entrada la década de los 50. En aquella época los discos de shellac tenían un diámetro de 7". En 1910 los discos de 10", los que albergaban grabaciones de aproximadamente tres minutos, comenzaron a ser populares. Antes, en 1903, se comenzaron a emplear los de 12", sobre todo en grabaciones de música clásica de una duración de unos cinco minutos. En 1904 los discos de doble cara comenzaban su carrera.
En 1930 RCA-Victor lanzaba la primera grabación en vinilo de larga duración. Se trataba de un disco flexible de plástico de 30 centímetros de diámetro a una velocidad de 33 revoluciones por minuto. El vinilo ofrecía bastante menos ruido producido por la suciedad superficial que el shellac y además era más duradero.
A comienzos de 1939 Columbia Records continuó desarrollando la tecnología avanzada por RCA-Victor. En 1948 Columbia Records presentaba el LP de 12" y 33 rpm. En 1949 RCA-Victor lanzaba el primer sencillo de 7" y 45 rpm.
Aquella histórica batalla entre Columbia Records y RCA-Victor llegó hasta los reproductores, ya que la mayoría de ellos necesitaba un adaptador difícil de encontrar para la reproducción de los singles de 7" a 45 rpm.

Entre 1948 y 1950 el público asistió expectante a lo que fue conocido como La Batalla De Las Velocidades, entre los 7" a 45 rpm de RCA-Victor y los 12" a 33 rpm de Columbia Records. Pronto los 7" a 45 rpm evolucionaron hacia los EP (Extended Play) para grabaciones de entre diez y quince minutos.
Finalmente los 12" a 33 rpm de Columbia Records serían aceptados para los álbum clásicos LP (Long Play) y los 7" a 45 rpm de RCA-Victor se destinarían a los sencillos de dos caras y a los EP.
A mediados de la década de los 50 las compañías discográficas adaptaban un criterio común de grabación llamado RIAA para mantener unos estandares de equalización en todas las grabaciones.
La década que vio nacer el rock and roll ya contaba con el soporte adecuado para su distribución, un soporte que ha llegado hasta nuestros días convirtiéndose casi en un modo de vida.
Todo estaba preparado y el rock and roll se preparaba para la explosión.
ANTERIOR: FROM SPIRITUALS TO SWING: CARNEGIE HALL, 1938 Y 1939
SIGUIENTE: EL COUNTRY DE LOS 40















5 comentarios :
Viva la tecnología que hizo posible el rock.
Y que grato es pasarse por aqui y ver un nuevo capítulo de la historia de nuestra música favorita.
Saludos
Fantastico. Ilustrativo total para conocer los entresijos originarios del vinilo. Muchos veces pienso que podían desaparecer las descargas via internet, los cds digitales e incluso los Lps (bueno, algunos no) y que solo hubieran singles y ep's. Creo que sería una fulminación en masa que proporcionaría beneficios a más de uno. Abrazo.
Soy una absoluta negada de ciencia y tecnología. Se me hace imposible pensar cómo un "trozo de plástico redondo" es capaz de almacenar música... ¡milagro! Dejo esos menesteres para la gente entendida, yo me conformo con celebrar que lo hayan inventado. Que habría sido de nosotros sin poder escuchar música??
Por cierto, pedazo de herencia que tendrás... ni fincas, ni casas, ni dinero... ¡vinilos de Pink Floyd! :D
Interesantísimo artículo...Cuantas cosas que todavía desconocemos...buen trabajo...
Saludos.
Me parece interesantísima la aportación de nuestro querido Wood. Singles arriba! Así, además, se acabaría con los temas relleno, con la morralla y con el agobio que supone para el artista la obligatoriedad de crear.
Por lo demás, excelente post. Abrazo!
Publicar un comentario en la entrada