Con Estados Unidos sumido en la Gran Depresión durante la década de los 30, se produjo, contrariamente a lo que pudiera parecer, una gran explosión tecnológica y cultural. El transporte motorizado y las innovaciones tecnológicas iban a cambiar el mundo. Aún así quedarían amplios territorios salvajes en los que la agricultura y la ganadería eran la razón de ser de sus habitantes. Las familias que trabajaron la tierra no fueron ajenas a la tradición musical, pero las nuevas tecnologías, fundamentalmente la radio, cambiaron la situación. Aquella radio creo celebridades y un nuevo sonido apareció, con arreglos estructurados y melodías bailables. Era la música cowboy.
Jimmy Rodgers había abierto el camino a músicos como Gene Autry y Roy Rogers, individuos que hicieron de Nashville la capital mundial del country.
Luego estaba Texas, ese estado que casi es una nación, en el que siempre existió un inmenso espíritu de individualismo que lo diferenció muy pronto del resto de estados. Allí el folk, el country, el cowboy, el jazz y el blues se mezclaron en la cabeza del tipo que definiría mejor que nadie aquel sonido conocido como western swing.
Era Bob Wills, ese músico que de joven ya recibió influencias del blues y el jazz que sonaban en las plantaciones de algodón cautivándole de manos de sus amigos negros.
Comenzó su carrera como músico en los medicine show, aquellos espectáculos donde un charlatán trataba de vender sus pociones y en los que a menudo proliferaban las actuaciones musicales. Wills y el guitarrista de uno de esos medicine shows, Herman Arnspiger conocieron a los hermanos Milton y Durwood Brown, y se convirtieron en Aladdin Laddies después de algunas apariciones en radio en la emisora local WABP en 1930. Cambiarían su nombre al de Light Crust Dough Boys y comenzaron a cimentar una sólida carrera.
La salida del grupo de los hermanos Brownpara formar los Musical Brownies abría una nueva etapa para Bob Wills. Él y Milton Brown se convertirían por separado en las figuras más importantes de aquel nuevo estilo de cowboy jazz. Los Light Crust Dough Boys, el embrión de todo aquello, han permanecido activos prácticamente hasta nuestros días.
Sería en Waco, Texas, donde nacerían los Texas Palyboys en aquel 1932. Durante aquellos años la nueva banda de Wills comenzó a crecer. Músicos como Leon McAuliffe en la steel guitar, Smokey Dacus a la batería, Jesse Ashlock a la guitarra, Al Stricklin y su piano auténticamente boogie-woogie, y el propio Wills con el fiddle contribuyeron con sus instrumentos a asentar la banda. Sin embargo los Texas Playboys no eran los únicos en deslumbrar con aquella música de fiddle en tono jazz. Milton Brown y sus Musical Brownies cosechaban un gran éxito hasta la fatídica muerte de Brown en accidente de coche en 1936.
Otros como Al Bernard, Emmett Miller, Roy Newman, Spade Cooley o Adolph Hofner habían intentado con más o menos éxito aquella extraña fusión de western folk con jazz y blues, pero Bob Wills fue el auténtico líder de aquel pelotón a través de un gran esfuerzo que le llevó a interpretar algunos de los mejores shows que se recuerden, incorporando más violines y haciéndolos más bailables. Aquello no era una revolución, era simplemente el western swing. Para aquella época Wills y sus Texas Playboys ya habían grabado uno de los temas que serían seña de identidad. "Spanish Two-Steps" era una melodía simple que Bob había creado a principios de la década de los 30. La grabaron en 1935, pero en una nueva sesión en Dallas en 1938 alcanzó la creatividad total. Años más tarde Columbia propondría a Wills una versión con letra de la fantástica "Spanish Two-Steps".
Wills no quería que los Texas Playboys fuesen otra banda más de hillbilly, una imagen que asociaba con la música country que denostaba. Es posible que si Wills no hubiese tocado el fiddle no se hubiese emparentado a los Texas Playboys con el country. Aquello era una especie de jazz salido de Texas, simplemente llevaban violines. Incluso el look de Bob Wills era el de un elegante líder de banda, sólo que a la manera texana. Sombrero cowboy, cigarro y fiddle se asociarían siempre a su persona.
Muchos músicos pasaron por los Texas Playboys, pero ya en sus primeros tiempos saxos y voces femeninas fueron incorporadas. El número de músicos cambiaba constantemente, pasando de una gran sinfonía western a una pequeña banda de fiddle. No importaba su tamaño, los Texas Playboys estaban haciendo un sonido diferente a cualquier otro en la música country, con su steel guitar, electrificada a finales de la década de los 30, fiddles añadidos, mandolinas eléctricas y baterías, algo inusual en el country de la época. Con una banda de estas características la llegada del rock and roll era sólo cuestión de tiempo.
Para completar su sonido los Texas Playboys necesitaban una voz más crooner que country, pero con un toque western. La relajada y humeante voz de Tommy Duncan cerró el círculo, completado por supuesto con los socarrones comentarios en cada tema del propio Wills y su voz nasal.
Ya había grabado en 1938 "Ida Red", el tema que sirvió de modelo para el "Maybellene" de Chuck Berry. En 1940 grababa "San Antonio Rose", uno de sus temas de cabecera, "New San Antonio Rose", una revisión de una instrumental de 1938, "San Antonio Rose".
La II Guerra Mundial pudo haber hecho mucho daño a los Texas Playboys y a Bob Wills, presentado voluntario, pero Johnny Lee, hermano de Bob, mantuvo encendida la llama a través de su show en la emisora KVOO.
La simpática imagen de Wills había llegado a la gran pantalla en una docena de westerns durante la década de los 40, pero la radio era todavía el medio más importante, y ya instalados en California, Bob Wills y sus Texas Playboys tuvieron una gran aceptación en aquellas nuevas emisoras.
Todavía en 1945 Wills tuvo la osadía de retar al mundo del country al presentarse con su batería en el famoso show de Grand Ole Opry. El country seguía aún sin admitirla y Bob Wills consiguió imponerse.
Aquella época, tras la II Guerra Mundial, Bob Wills y sus Texas Playboys cosecharon tremendo éxito en su nuevo periplo californiano, llenando todo tipo de auditorios y actuando en todo tipo de shows radiados y televisados.
La entrada en la década de los 50 supuso prácticamente el final de la era Bob Wills. Su alcoholismo y sus problemas con los negocios le alejaron de una creatividad que siempre había estado fuera de toda duda. Aún así tuvo tiempo de grabar dos nuevos temas fundamentales en su carrera como "Ida Red Likes The Boogie" y "Faded Love", en el propio año 1950.
Sin duda es Bob Wills uno de los músicos fundamentales en el devenir de los profundos cambios que la música popular norteamericana experimentó hasta la llegada del rock and roll. Su influencia es evidente y su figura es hoy considerada una de las más importantes de la historia del country, género en el que se englobó a un hombre que fue más allá, fusionando e innovando donde los demás no se atrevieron.
La música como elemento de supervivencia en días críticos. es curioso ver cómo el rock tenía ya su camino marcado, iniciado, y ni siquiera el crack del 29 pudo con la bestia. Increíble, ¿no creen?. He tenido una revelación. Un estilo que no es de mis favoritos, acaba de hacerme ver la luz, gracias a tí amigo BLue Monday. Y juro que el bourob que me acabo de tomar no tiene nada que ver...creo.... Abrazo!
Ryoga, Txino, a poneros las pilas. Las de Bob Wills son alcalinas. Ventilador,querido, muestramé la luz que acabas de ver. Gracias a los tres y abrazos.
Acercándome preligrosamente a la cuarentena, pero todavía con alguna neurona que otra. Las suficientes para degustar la buena música, fundamentalmente el rock, casi de todo tipo y condición. También me deleitan otras aficiones más mundanas, pero de esas ya hablaré en otro blog. O no.
5 comentarios :
a Bob Wills lo conocia pero del nombre y poco más,gracias a tu post ya me doy cuenta de la gran importancia que tuvo
pues me pasa igual que Ryoga, pero es fascinante leer toda la historia. Disfruto como un loko...otro gran post...que siga que siga...
salud!!
La música como elemento de supervivencia en días críticos. es curioso ver cómo el rock tenía ya su camino marcado, iniciado, y ni siquiera el crack del 29 pudo con la bestia. Increíble, ¿no creen?. He tenido una revelación. Un estilo que no es de mis favoritos, acaba de hacerme ver la luz, gracias a tí amigo BLue Monday. Y juro que el bourob que me acabo de tomar no tiene nada que ver...creo.... Abrazo!
Bourbon!
Ryoga, Txino, a poneros las pilas. Las de Bob Wills son alcalinas.
Ventilador,querido, muestramé la luz que acabas de ver.
Gracias a los tres y abrazos.
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