martes 24 de noviembre de 2009

SIXTY MINUTE MAN - The Dominoes, 1951

En Marzo de 1951 Federal Records seleccionaba "Sixty Minute Man" y "I Can't Escape From You" como el siguiente single a publicar de The Dominoes, probablemente el mejor conjunto vocal de la década de los 50. Por aquella época el quinteto estaba formado por el bajista y vocalista Bill Brown, el pianista y líder Billy Ward, el tenor principal Clyde McPhatter, el tenor Charlie White y el barítono William Joseph Lamont.
"Sixty Minute Man" entró en las listas de rhythm and blues en Mayo y permanecería en ellas treinta semanas consecutivas, catorce de ellas en el número uno. Vendió más de millón y medio de copias y pegó un sorprendente salto a las listas blancas de pop, donde consiguió llegar al número diecisiete. "Sixty Minute Man" es por derecho propio uno de los hitos fundamentales en el desarrollo de la música que nos gusta, abriendo definitivamente el camino de la música negra a las audiencias blancas. Verdaderamente no fue casualidad que el primer tema de rhythm and blues en dar el salto desde las listas negras hasta las de pop dominadas por los blancos fuese la caliente "Sixty Minute Man" de The Dominoes en aquel verano del 51.



Billy Ward y el agente de Nueva York Rose Marks, un tipo especializado en la formación de conjuntos vocales, escribieron este ardiente tema, un tema inspirado por aquel "Dan, The Back Door Man", esa figura del amante escondido cuando el marido entra en la casa a la que ya había hecho referencia Georgia White en 1937.
Un excitante Bill Brown, esta vez realizando tareas de vocalista, se pavonea de sus capacidades amatorias, de lo satisfechas que es capaz de dejar a sus chicas. Una hora de placer absoluto dividida en cuatro cuartos de quince minutos cada uno. Quince minutos iniciales de besos, otros quince de caricias, quince más de magreos más a tono y quince últimos minutos de climax a los que el genial Brown era capaz de llevar a cualquier chica.
"Sixty Minute Man" rompió definitivamente las barreras que separaban musicalmente a blancos y negros. Fue el tema gracias al cual las audiencias blancas descubrieron que al lado de ellos había una música tremebunda a la que no habían prestado nunca la atención suficiente. The Dominoes se convirtieron en auténticos ídolos de masas, sobre todo entre una comunidad afroamericana que les consideraría prácticamente dioses.

3 comentarios :

  1. Ryoga dijo...

    es muy animado el tema y no me extraña su éxito,cualquiera que escuchara esto ya veria que es bueno,siempre me ha parecido muy fuerte que durante mucho tiempo los blancos no quisieran escuchar la música que hacian los negros,vaya lo que se estaban perdiendo

  2. Möbius el Crononauta dijo...

    Desde luego con los Dominoes el rock entró por la puerta trasera de los blancos... ¡no sabían lo que se les avecinaba!

  3. Blue Monday dijo...

    Ryoga, Möbius, las mentes pensantes blancas siempre tuvieron miedo de lo que la música negra les traería. Para empezar les revolucionó a todos sus cachorros, hasta que se apoderó de ellos mismos. Aquello era tan bueno que tarde o temprano iba a terminar por imponerse. Eso si, hicieron falta personas y medios para que eso fuese posible.

    Gracias y abrazos para los dos.