sábado, 12 de diciembre de 2009

JOHNNY ACE - PARTE II

Johnny AceEl segundo lanzamiento de Ace sería "Cross My Heart". Johnny tocó esta vez el órgano, un instrumento por el que nunca antes había deslizado sus dedos pero que estaba en el estudio para otra sesión de grabación y decidió simplemente utilizarlo. Aquello dotó de un sonido único a un tema que se coló en el número tres de las listas, reafirmando su posición de nuevo ídolo de una multitud atraida por su estudiada vulnerabilidad.



Después llegaría el inquietante y hermoso "The Clock", su segundo número uno, mantenido durante cinco semanas consecutivas a mediados de 1953. La percusión de Johnny Otis y la tristeza del tema consolidaron a Ace como al maestro de los desamparados del rock and roll.



Ace cerró el año con "Saving My Love For You", consiguiendo su cuarto top tres consecutivo en las listas de rhythm and blues. El tema se mantuvo entre los diez primeros durante 19 semanas. En un sólo año un desconocido músico de acompañamiento se había convertido en una de las mayores estrellas del rock and roll.



Durante aquella época Ace se convirtió en el cabeza de cartel de las giras que organizaba Evelyn Johnson, pareja de Don Robey, dueño de Peacock Records. En numerosas ocasiones Bobby Bland y B.B. King acompañaron a Johnny Ace en aquellos eventos, y también su colega de Peacock Records, la genial Big Mama Thornton, lanzada tras su monstruoso "Hound Dog".

Johnny Ace, B.B. King, Bill Harvey, Big Mama ThorntonDurante la mayor parte del año Ace se encontraba de gira. Sólo paraba dos veces para grabar los temas que había escrito. Aquellas giras convirtieron en rutina las actividades favoritas de Ace: mujeres, alcohol, broncas y armas. Para un músico negro de la década de los 50 aquel era el excitante tipo de vida que muy pocos en la industria se podían permitir.

La combinación de ventas masivas y giras constantes hicieron de Ace una estrella de incomparables dimensiones en la comunidad afroamericana, especialmente entre las mujeres. Guapo, de mirada melancólica y con un encanto natural acentuado por la sensación de vulnerabilidad que transmitía, tanto personalmente como cuando se sentaba tímidamente al piano para intrepretar sus baladas de amor desde las que hablaba a su legión de jóvenes seguidoras. Pero no todo eran baladas y Ace demostraría su poderío en "Aces Wild" y "How Could You Be So Mean?".

En 1954 la estrella de Ace parecía comenzar a declinar. Aunque dos de sus temas llegarían al top diez, sin permanecer allí mucho tiempo, ninguno consiguió los acostumbrados top cinco.
Pero la música no era el problema. Su comportamiento era cada vez más erratico, con actitudes imprudentes fuera de los escenarios que causaban infinidad de problemas. Ace comenzó a engordar y su sensual y melancólica mirada se tornó arisca. Un montón de novias de carretera le hicieron olvidarse de mujer e hijos. En cualquier caso lo más preocupante fue su cada vez mayor acercamiento a la violencia, manifiesto en sus continuas bromas con el arma que siempre llevaba y que parecía disfrutar blandiendo.

En Navidad de 1954 Johnny Ace y Big Mama Thornton eran cabeza de cartel en el City Auditorium de Houston con todas las localidades agotadas. Actuaron en el primero de los dos shows programados para la noche de Navidad. Tras interpretar "Yes Baby" a duo llegó el intermedio. En el backstage Ace se encontraba rodeado de todos sus vicios: su nueva chica, la botella de whiskey y su revolver. La cosa terminaría con Ace pegándose un tiro en la cabeza.

3 comentarios :

  1. Milhaud dijo...

    Desconocía por completo la historia de este tipo, y está claro que cumplió con el prototipo de estrella del rock & roll.

    Triste final.

  2. Ryoga dijo...

    pues era bueno este hombre,triunfo muy rapido y es una lastima que muriese tan joven.teniendo una biografia como esta no entiendo como no es más famoso

  3. Blue Monday dijo...

    Milhaud, Ace fue uno de los primeros en vivir rápido, morir joven y tener una calavera bonita, al menos en lo que a nuestra música respecta.
    Ryoga, no siempre los mejores o con más talento reciben todas las atenciones. Ni siquiera hoy, 50 años más tarde, se le reconocen sus méritos.
    Abrazos y gracias.