JOHNNY ACE - PARTE III
La noticia de la muerte de Ace corrió como un reguero de pólvora. La prensa más sensacionalista pareció disfrutrar publicando noticias infundadas sobre lo que aconteció aquella noche, cambiando incluso la fecha del suceso para dotarlo de mayor misticismo.
Su último lanzamiento "Pledging My Love", fue promocionado de manera brutal, impulsado por su muerte, en un momento que paradójicamente no podía ser más adecuado.
El rock and roll comenzaba en 1954 a atravesar la barrera racial y cautivaba cada vez a más público blanco, fundamentalmente jóvenes insatisfechos con la insípida música que a menudo escuchaban en la radio.
El entusiasmo desenfrenado que originaron aquellos discos de rock and roll, unido a la sensación de peligro que dejaban en el ambiente accidentes como el de Ace, era para aquella juventud algo absolutamente desconocido, algo que por supuesto cada vez era más buscado. Las compañías discográficas generalistas veían aquello como una moda pasajera, incluso cuando intentaban apropiarse de los éxitos negros de la mano de covers casi siempre descafeinados a cargo de sus estrellitas blancas.
Bajo estas circunstancias entraba "Pledging My Love" en el invierno de 1955. El tema no seguía la misma línea de algunos de los primeros éxitos del rock and roll, entre otras cosas porque era una balada pura y dura y no un tema típico de grupo como aquellos. "Pledging My Love" fue en efecto el mejor tema de Johnny Ace, tanto lírica como musicalmente, respaldado sabiamente por la delicada percusión de Johnny Otis, haciéndose eco de los sentimientos que ofrecía la delicada voz de Ace, absolutamente irresistible para quien la escuchase. La muerte de Johnny Ace convirtió aquella triste letra en algo aún más inquietante y comenzó a alimentar la ya larga lista de figuras mitológicas del rock desaparecidas en extrañas circunstancias.
Todo aquello contribuyó a que "Pledging My Love" encabezara las listas de rhythm and blues durante meses y a que incluso diese el salto al número 17 de las listas de pop, igualando así al cover blanco de Teresa Brewer. De este modo se puso de manifiesto que la joven audiencia blanca comenzaba a saber discernir entre la oferta real y la imitación blanca. Aquella hazaña después de muerto de Ace se convirtió en punto de inflexión de un rock and roll en pleno ascenso en el ideario de la cultura popular. El año en el que el rock and roll alcanzó total reconocimiento, "Pledging My Love" llegó a ser desde su esquema de balada triste, una pieza fundamental para llegar a ese estatus.
Don Robey, patrón de Peacock Records, intentó de manera muy poco elegante sacar tajada de la muerte de su estrella, inventándose un hermano cantante de Ace, Buddy Ace, nombre impuesto a un desconocido vocalista llamado James Land, de posterior larga carrera. Los álbums de tributo, por supuesto, inundaron el mercado.
Todavía quedaría algún éxito más de Ace como "Anymore", instalada por supuesto en el top ten de las listas de rhythm and blues tras su lanzamiento en verano.
Las audiencias del rock and roll eran cada vez más jóvenes y más blancas, y Don Robey se había quedado sin su única estrella capaz de atraer a aquel público, Johnny Ace. Así giró hacia el blues y junto a Bobby Bland construyó una fructífera carrera de más de 20 años de grabaciones.
No debemos olvidar nunca a Johnny Ace, ídolo del público negro durante toda su carrera y sólo descubierto por el público blanco tras su muerte. "Pledging My Love" sigue siendo uno de los éxitos más memorables de toda la década de los 50, y hoy en día es considerada como una de las primeras baladas épicas del rock.
"Pledging My Love" de Johnny Ace, "Ain't That A Shame" de Fats Domino y "Shake, Rattle And Roll" de Big Joe Turner, empujaron con más fuerza que ninguna otra composición al rock and roll negro de Estados Unidos al paisaje integrado del que disfrutaría algunos años más tarde.
Aquel inmenso vocalista murió justo cuando la bomba del rock and roll estaba a punto de estallar. Sólo un tipo a su altura podría haberlo imaginado.
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4 comentarios :
Cuantos no han podido saborear la miel del exito de vivos,injusticia divina?.Enorme post que te has currado en tres episodios muy apasionantes.
Un abrazo
que tipico ya desde los primeros años del rock que después de muerto es cuando más éxito se consigue.han estado muy bien estos post sobre johnny ace
¿El primer mártir del rock? Tal vez.
Me reitero: gran trabajo éste que estás haciendo. Sólo me falta un Cadillac y un batido y podría hacerme a la idea de que estoy en 1955.
Saludos
Gracias TSI-NA-PAH, creo que se le debe mucho a este hombre y no siempre se le reconoce.
Querido Ryoga, es uno de tantos ejemplos, algo muy habitual en el mundo de la música.
Como bien dices Möbius, podría ser uno de los primeros. Sustituiremos el batido por algo de bourbon y ya lo tenemos, jajaja.
Abrazos a los tres y de nuevo gracias.
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